Nutrition

Hierro y Zinc: Los Nutrientes Innegociables del Primer Año del Bebé

Comprende por qué el hierro y el zinc son esenciales en el primer año de tu bebé—y qué alimentos proporcionan ambos.

Pediatric Guidance

El hierro y el zinc son dos minerales que los padres a menudo pasan por alto pero que son absolutamente esenciales para el crecimiento, la función inmunológica y el desarrollo cerebral de tu bebé. Los bebés necesitan ambos desde el momento en que comienzan a comer alimentos sólidos.

El hierro transporta oxígeno por todo el cuerpo de tu bebé y es esencial para el desarrollo cerebral. La anemia por deficiencia de hierro en la infancia puede causar retrasos motores y cognitivos que pueden persistir incluso después de que los niveles de hierro se corrijan. El zinc apoya la función inmunológica, combate infecciones y es crucial para el crecimiento y la cicatrización de heridas.

Tu bebé nace con depósitos de hierro que se agotan alrededor de los seis meses. La pollo, la carne de res y el cordero—especialmente la carne oscura—proporcionan hierro y zinc en una forma que el cuerpo de tu bebé absorbe eficientemente. Una porción de carne de res en puré proporciona mucho más hierro biodisponible que una porción similar de camote.

Las fuentes de origen vegetal como frijoles, lentejas y semillas son valiosas para familias vegetarianas pero se absorben menos eficientemente. Combinarlas con vitamina C de frutas y verduras mejora significativamente la absorción de hierro. Habla con tu pediatra sobre la ingesta de hierro de tu bebé, especialmente si estás criando a un bebé vegetariano.

Based on guidance from the American Academy of Pediatrics, Mayo Clinic, and CDC. Always consult your healthcare provider for personalized medical advice.

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