Domina los conceptos básicos de un agarre sin dolor y los signos reveladores de que la lactancia materna está funcionando correctamente.
La lactancia materna comienza con un buen agarre. Un agarre adecuado no se trata solo de comodidad, sino de la capacidad de tu bebé para extraer la leche de manera efectiva y mantener tu producción.
Un buen agarre se siente cómodo e indoloro. Tu bebé debe acercarse al pecho con la barbilla primero, abriendo bien la boca para tomar no solo el pezón sino una porción significativa de la areola. Sus labios se vuelven hacia afuera, la lengua se extiende bajo el pecho y su pecho descansa contra tu cuerpo. Verás u oirás deglución, la señal de que la transferencia de leche está ocurriendo.
Si experimentas dolor agudo, ardiente o punzante, el agarre de tu bebé probablemente necesita ajuste. Acerca a tu bebé con su oreja, hombro y cadera en línea recta. Tu propia postura importa, usa almohadas para apoyar a tu bebé y los brazos para que no estés encorvada.
En las primeras semanas, cierta sensibilidad del pezón es normal mientras tu cuerpo se ajusta. Pero el dolor más allá de la primera semana a menudo señala un problema de agarre. Una consultora de lactancia puede hacer ajustes que transformen la lactancia materna en una experiencia cómoda y gratificante para ambos.
Based on guidance from the American Academy of Pediatrics, Mayo Clinic, and CDC. Always consult your healthcare provider for personalized medical advice.
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